Organizaciones de la sociedad civil rechazan  la violencia sistemática generada por el actual discurso de división e intolerancia.

Este miércoles 3 de febrero de 2021, organizaciones de la sociedad civil, entre ellas la MPGR manifestaron su rechazo a la violencia sistemática generada por el discurso de división e intolerancia, que costó la vida el pasado domingo 31 de enero de Juan de Dios Tejada y de Gloria Rogel de López. Gloria formaba parte de la Coordinadora Intergremial Rafael Aguiñada Carranza (CIRAC), organización que forma parte de la Alianza Nacional contra la Privatización del Agua y de la Coordinadora Salvadoreña de Movimientos Populares.

A continuación el comunicado completo:

A la población salvadoreña en general.

El Salvador es un país que eternamente ha sido explotado, tanto como su pueblo como los bienes naturales, ambos estrechamente relacionados por la vida misma de la naturaleza. Esa lógica de explotación inhumana le costó al país varias decenas de miles de muertos tras un conflicto armado que nos buscó liberar de ese sistema, que, como resultado, se lograron algunas libertades, como la participación política, el establecimiento de un nuevo sistema electoral, la libertad de expresión, el pluralismo ideológico, entre otros.

Sin embargo, ello no significó la garantía de la integridad humana, pues el sistema de explotación ha continuado aun con algunos avances basados en la lucha por los derechos humanos abanderado por el pueblo salvadoreño en su incansable búsqueda por la justicia.

Lo sucedido el pasado domingo 31 de enero, donde dos militantes de FMLN fueron asesinados con arma de fuego y otros resultaron heridos, significa un enorme retroceso que burla la historia del país y la relativa apertura política lograda tras el conflicto armado, pues fue un acto promovido por la intolerancia de la participación política de otros actores que no sean afines al gobierno de turno.

Como espacios organizados, comunicamos nuestro absoluto rechazo a la violencia sistemática generada por el discurso de división e intolerancia, acto que costó la vida de Juan de Dios Tejada y de Gloria Rogel de López, compañera que también formaba parte de la Coordinadora Intergremial Rafael Aguiñada Carranza (CIRAC), organización que forma parte de la Alianza Nacional contra la Privatización del Agua y de la Coordinadora Salvadoreña de Movimientos Populares. Este condenable acto se suma al atentado que sufrió la misión internacional Médicos Sin Fronteras, quienes fueron agredidos por grupos criminales cuando se dedicaban a hacer sus labores humanitarias en horas de la madrugada del mismo domingo.

No es posible que, a estas alturas del desarrollo del país, se den este tipo de atentados que recuerdan la dolorosa historia salvadoreña que relata la represión, cárcel y muerte de las voces disidentes a los gobiernos.

Tampoco podemos dejar de señalar que estos atentados se ejecuten en medio de un ambiente electoral, lleno de propaganda, de discursos populistas y de odio que animan ya no solo al linchamiento digital, sino a extremos actos de violencia, y es aún más preocupante, que todo este ambiente sea promovido por el primer empleado del país: el presidente Nayib Bukele, y que, en vez de condenar los actos, lo utilice para continuar generando división y odio contra sus adversarios electorales.

Como activistas y defensores de derechos humanos, reiteramos nuestro repudio a lo sucedido, condenamos la poca atención del presidente Nayib Bukele y el silencio que ha guardado contra los supuestos criminales que hasta donde señalan las investigaciones de Fiscalía General de la República, pertenecen a una sección de la Policía Nacional Civil encargada de brindar seguridad a funcionario públicos.

Denunciamos enérgicamente, que este ambiente de hostilidad contra todo tipo de disidencia política afecta a cualquier espacio organizado que ejerza su derecho a la libertad de expresión y de participación política. En ese sentido, denunciamos el hostigamiento y amenazas que activistas han recibido por parte de personas desconocidas en sus redes sociales, así como el acoso y hostigamiento por parte de elementos de la Policía Nacional Civil en los espacios públicos en actividades.

Nosotros y nosotras, como organizaciones de la sociedad civil, manifestamos nuestra preocupación porque este ambiente se profundice, al mismo tiempo que, en vez de promover paz y educación, se proponga reforzar el militarismo y la represión bajo el falso discurso de la seguridad pública. De igual forma denunciamos que se han realizado acciones de hostigamiento contra personas u organizaciones activistas de derechos humanos promoviendo el descredito; de igual forma, se registra fuertes dispositivos policiales en actividades pacificas en donde la fuerza pública toma fotografías sin el consentimiento de las personas participantes.

La población organizada, sin garantía de seguridad pública y frente a una opinión masiva guiada por la intolerancia, vemos aún más difícil liberar las luchas del territorio nacional, luchar por la no violencia, por el derecho a la alimentación, por la salud, por el trabajo, por la no privatización del agua, sin embargo, nuestros esfuerzos de crear una sociedad justa y digna no se detendrán.

Hacemos un llamado al cese de los discursos divisionistas y electoreros, no podemos permitir un retroceso histórico en materia de derechos humanos, mucho menos, podemos permitir que, con el afán de sostener un sistema de explotación, se violente la vida de las y los salvadoreños.

 

San Salvador 03 de febrero 2021

Organizaciones de la sociedad civil rechazan la violencia sistemática generada por el actual discurso de división e intolerancia.

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